Debido al impacto de la epidemia, tuve tiempo de reflexionar sobre el glifosato.
El glifosato se puso en producción y ha hecho contribuciones excepcionales a la producción mundial de alimentos gracias a su excelente acción herbicida de amplio espectro, su estructura molecular simple, su proceso de producción sencillo, sus materias primas abundantes y de fácil obtención, y su bajo precio. En la actualidad es también el herbicida más vendido del mundo, con una capacidad de producción de más de 2 millones de toneladas de producto técnico.
El glifosato ha sido cuestionado en varias ocasiones, pero esta vez el impacto ha sido aún mayor y varios países han empezado a prohibirlo.
Tras leer algunas evidencias, todo son sospechas. Se sospecha que puede causar cáncer; múltiples sospechas llevan a malinterpretar los hechos. Solo son dudas: este producto se lleva usando tanto tiempo, tan ampliamente, en tantos países y por tantas instituciones de investigación, y la conclusión es solo «sospecha». Entonces, ¿por qué ahora se toma la sospecha como certeza y se rechaza el glifosato por completo?
Opinión personal: la razón principal es que la sociedad exige cada vez más y de forma más exigente a los plaguicidas. Lo ampliaré más adelante cuando tenga tiempo.