Un patógeno de rápida evolución procedente de Europa puede ser nefasto para el rendimiento de la patata en la India, un cultivo básico esencial que además reporta buenos ingresos a millones de agricultores.
Científicos de la Universidad Estatal de Bengala Occidental han encontrado 19 variantes únicas y muy agresivas de Phytophthora infestans, un microorganismo que causa el tizón tardío en la patata, encogiéndola por fuera y pudriéndola por dentro. Estas variantes proceden del linaje del genotipo europeo 13_A2 y fueron responsables de la epidemia de tizón tardío de 2013-14 en Bengala Occidental, que redujo el rendimiento de la patata en 8000 kg por hectárea y llevó a muchos agricultores endeudados a quitarse la vida.
La diversidad de la población del patógeno, estudiada en el este y noreste de la India, resultó ser mayor en las zonas cercanas a las fronteras internacionales con Bangladés y Nepal. Ambos países importan patatas regularmente del exterior.
Anteriormente, un estudio de 2012 del Instituto Indio de Investigación Hortícola (Bengaluru) había encontrado que el patógeno europeo 13_A2, importado con envíos de patata de Europa y el Reino Unido, era responsable de brotes de tizón tardío en partes del sur de la India.
La India produjo más de 43 millones de toneladas de patata en 2015-16, correspondiendo a Bengala Occidental el 19,41% de la producción. El cultivo no solo es el sustento de millones de agricultores, sino también un alimento básico en todo el país. El tizón tardío puede destruir un campo de patatas en 2-3 días; su impacto más devastador se conoce como la hambruna irlandesa de la patata de la década de 1840, que afectó a más de 2 millones de personas en Irlanda.
El estudio recomienda una vigilancia y detección eficaces en la India, porque los patógenos recién evolucionados no solo son más agresivos, sino que evolucionan con cada campaña. La mayoría de las variantes resultaron resistentes al metalaxilo, un fungicida de uso común.
«Existe la posibilidad de que el patógeno viajara del sur al este de la India, mientras patógenos similares de Bangladés y Nepal también llegaron a la región. Todos se adaptaron a las condiciones locales y evolucionaron hasta convertirse en 19 variantes únicas y más fuertes», declaró el Dr. Sanjoy Guha Roy, del departamento de botánica de la Universidad Estatal de Bengala Occidental, miembro del equipo de investigación.
El estudio muestra también que existen variaciones regionales del patógeno y que, por tanto, no puede haber una medida de control uniforme en toda la India. El equipo de investigación está ahora evaluando las variantes frente a siete fungicidas distintos y planea crear una base de datos de todas las variantes y sus características, incluida su respuesta a los fungicidas de uso actual. «La base de datos ayudará a identificar la variante que infecta cualquier campo y a garantizar una respuesta rápida y adecuada. También necesitamos actualizarla periódicamente para igualar la velocidad a la que evoluciona el patógeno y evitar pérdidas masivas de cultivos», afirmó el Dr. Roy.
P. infestans, el organismo que causa el tizón tardío, tiene el mayor genoma de su categoría de patógenos. Con un tamaño de 240 Mb, el genoma consiste mayoritariamente en ADN repetitivo que favorece la adaptación y dificulta el control del patógeno.
«El nuevo estudio se basa en investigaciones anteriores sobre el 13_A2 europeo en la India y también mapea sus variantes por regiones. Es esencial monitorizar constantemente el patógeno para controlar eficazmente el tizón tardío», comentó el Dr. P. Chowdappa, director del Instituto Central de Investigación de Cultivos de Plantación, que formó parte del equipo que estudió el tizón tardío en el sur de la India.
El estudio señala que unas medidas fitosanitarias más estrictas para examinar las semillas importadas de otros países y medidas de seguridad para impedir la transmisión transfronteriza del tizón tardío pueden ayudar a frenar la enfermedad.
El estudio ha sido publicado en la revista Scientific Reports.